EXTRACTOS
DE UN MANIFIESTO DEL CEIC
SOBRE LA INTERVENCION IMPERIALISTA EN LA RUSIA SOVIETICA

 


Escrito: 18 de junio de 1919.
Publicado por Primera Vez: Beschlusse des ersten Kongresses, p. 111.
Fuente de esta edicion:Documents of Comunist International, 1919-1943, select Jane Dagras.
Traducción/HTML: Matteo David.


 

[El desembarco de las tropas niponas en Vladivostok en abril de 1918 abrió el periodo de la intervención aliada en Rusia. El desembarco británico en Múrmansk en junio, los desembarcos franceses y norteamericanos en agosto. El periodo atrajo hasta un cierre para de un levantamiento en enero de 1920 del bloqueo a Rusia impuesto por el Consejo Aliado Supremo.

Escrito en octubre de 1919 siendo publicado en Kommunisticheskii Internatsional, Chicherin, Comisario Sovietico para los Asuntos Extranjeros, indico que en el pasado el proletariado no podía tomar lugar en las disputas entre los estados capitalistas, o dar algún apoyo político en esta disputa. Pero prosigue, "la situación política es cambiante completamente con el establecimiento de gobiernos soviéticos revolucionarios de obreros y campesinos pobres. Por primera vez, después de un largo intervalo de tiempo, el proletariado revolucionario esta de nuevo confrontándose con las tareas positivas en el campo de la política internacional. Por primera vez hay, entre los gobiernos existentes, algunos que apoyan al proletariado revolucionario internacional teniendo un interés. Aquellos gobiernos están llegando a ser el centro de la lucha del mundo entero entre los países opresores y los oprimidos y los grupos revolucionarios. Los partidos del proletariado revolucionario y las organizaciones revolucionarias tienen una nueva tarea, combatir por la seguridad y la consolidación del status internacional de los gobiernos soviéticos revolucionarios…"]

Al pueblo laborioso de todos los países.

El mundo capitalista, cual fue jaqueado por la fundación de cinco años de guerra imperialista, está en la víspera del derrumbe total. La revolución mundial se proyecta cercana, aproximándose con el destino inevitablemente.

Enfrentándose a este peligro la burguesía mundial está haciendo los esfuerzos desesperados para conservar el poder en sus manos, destruyendo la revolución socialista que amenazaba a su clase dominante…

La insurrecciones organizadas por la contrarrevolución y el apoyo resuelto a los reaccionarios exacerbados quienes están intentando restaurar el poder de los terratenientes y de los capitalistas, odiado por los pueblos explotados pero querido por las burguesías de todas partes del mundo. Rechazaron insolentemente la propuesta del tratado de paz del gobierno genuinamente popular, los gobiernos soviéticos, y concluir con una alianza con los contrarrevolucionarios extremos, los generales zaristas Kolchak y Denikin en Rusia, los reconocidos monárquicos el Conde Karolyi y Andrassy en Hungría. Van hasta donde usan a los agentes para destruir los puentes con las vías férreas y las explosiones al sistema de agua corriente, de esta manera se incrementa inconmensurablemente los sufrimientos de las masas trabajadoras…

Por los proyectos de leyes y la hipocresía en el parlamento y en la prensa intentan amortiguar la vigilancia de sus propios pueblos. Lloyd George y Clemenceau, Wilson y Scheidemann, todos ellos al unísono gritan dando seguridad de que no tienen intenciones de librar una guerra contra las repúblicas soviéticas, mientras que al mismo tiempo continúan enviando tropas a Siberia y a la ciudad de Arcángel, Múrmansk y en el Danubio, y siguen proveyendo a todos los enemigos de la Republica Soviética con armas y municiones; agitando a los terratenientes polacos, al sirviente Rumano, a los barones del Báltico, a los contrarrevolucionarios estonios y fineses, checos contra los pueblos laboriosos de Rusia, Hungría y de la Ucrania.

Un frente unido de la burguesía de todo el mundo esta siendo formado a combatir por el socialismo. No hay asombro de cómo rápidamente y fácilmente los enemigos de ayer se han reconciliad, una vez es una cuestión de combatir en contra la revolución socialista? Los victoriosos - los aliados - tienen inconclusa la paz con Alemania, que intentan pillar hasta el extremo, pero el gobierno de la burguesía social traidora alemana esta desde entonces instruida por los aliados voluntariamente jugando el papel de ejecutor para aplastar las insurrecciones de los obreros en casa y enviando tropas regulares propias para ocupar Lituania, Letonia, Bielorrusia.

Los obreros de todos los países pueden claramente conservar en la memoria que ahora se está arriesgando no solo el destino de la República soviética de Rusia, Hungria, Ucrania, etc.; el destino de la revolución mundial es siendo decidido en los Urales y en el Petrogrado rojo, en los Cárpatos y en el Danubio. Si los imperialistas de todos los países ahora logran asfixiar las primeras llamas de la revolución comunista, el movimiento del proletariado mundial será retrasado muchas décadas. El gravamen entero de pagar por la primera gran guerra imperialista será echado encima de la espalda del proletariado, y no solo de los países derrotados, sino también de aquellos victoriosos. El conflicto eterno más la división de los despojos voluntarios, sin embargo, en breve traerá algo nuevo, aunque la guerra más sanguinaria y más inconsciente, además termine con todo el mundo será zambullida dentro de la miseria desesperada y la servidumbre.

La única salida y la única salvación es la revolución socialista mundial.

El Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista llama a las masas de todos los países a la defensa de la revolución socialista mundial. Al mismo tiempo avisa con alegría que las masas proletarias de muchos países ya comprenden su deber y están protestando resueltamente contra los planes criminales de sus gobiernos. La mas calurosa bienvenida a la decisión de los socialistas Ingleses y franceses, italianos al declarar una huelga general de protesta.

El Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista por su parte propone que los obreros de todos los países expresen su solidaridad con los pueblos laboriosos de las Repúblicas Soviéticas para llegar a un acuerdo en una manifestación internacional contra el ataque de los poderes imperialistas en Rusia y Hungría.

El tiempo de protestas verbales es pasado; es tiempo de actuar…